| La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Que el justo me hiera con bondad y me reprenda; es aceite sobre la cabeza; no lo rechace mi cabeza, pues todavía mi oración es contra las obras impías.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Que el justo me hiera con bondad y me reprenda; Es aceite sobre la cabeza; No lo rechace mi cabeza, Pues todavía mi oración es contra sus obras malas. Reina Valera (1909) Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo. Que no me herirá la cabeza: Así que aun mi oración tendrán en sus calamidades. Sagradas Escrituras (1569) Que me hiera el justo con misericordia, y que me reprenda; y halago de príncipe inicuo no unte mi cabeza; porque aun mi oración será contra sus males.
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Gálatas 6:1 Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Salmos 23:5 Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Salmos 35:14 Como por mi amigo, como por mi hermano, andaba de aquí para allá; como el que está de duelo por la madre, enlutado me encorvaba. Salmos 104:15 y vino que alegra el corazón del hombre, para que haga brillar con aceite su rostro, y alimento que fortalece el corazón del hombre. Salmos 109:4 En pago de mi amor, obran como mis acusadores, pero yo oro. Salmos 133:2 Es como el óleo precioso sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, que desciende hasta el borde de sus vestiduras. Proverbios 9:8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; reprende al sabio, y te amará. Proverbios 19:25 Golpea al escarnecedor y el ingenuo se volverá astuto, pero reprende al inteligente y ganará conocimiento. Proverbios 25:12 Como pendiente de oro y adorno de oro fino es el sabio que reprende al oído atento. Proverbios 27:6 Fieles son las heridas del amigo, pero engañosos los besos del enemigo. Proverbios 27:9 El ungüento y el perfume alegran el corazón, y dulce para su amigo es el consejo del hombre. Eclesiastés 7:5 Mejor es oír la reprensión del sabio que oír la canción de los necios.
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