Marcos 4:39
<< Marcos 4:39 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: ¡Cálmate, sosiégate! Y el viento cesó, y sobrevino una gran calma.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Jesús se levantó, reprendió al viento y dijo al mar: "¡Cálmate (Calla), sosiégate (enmudece)!" Y el viento cesó, y sobrevino una gran calma.

Reina Valera Gómez (© 2010)
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento. Y se hizo grande bonanza.

Reina Valera (1909)
Y levantándose, increpó al viento, y dijo á la mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y fué hecha grande bonanza.

Sagradas Escrituras (1569)
Y levantándose, increpó al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y fue hecha grande bonanza.

ΚΑΤΑ ΜΑΡΚΟΝ 4:39 Greek NT: Westcott/Hort with Diacritics
καὶ διεγερθεὶς ἐπετίμησεν τῷ ἀνέμῳ καὶ εἶπεν τῇ θαλάσσῃ· σιώπα, πεφίμωσο. καὶ ἐκόπασεν ὁ ἄνεμος καὶ ἐγένετο γαλήνη μεγάλη.

Mark 4:39 New American Standard Bible (© 1995)
And He got up and rebuked the wind and said to the sea, "Hush, be still." And the wind died down and it became perfectly calm.


Salmos 65:7 el que calma el rugido de los mares, el estruendo de las olas, y el tumulto de los pueblos.
Salmos 89:9 Tú dominas la soberbia del mar; cuando sus olas se levantan, tú las calmas.
Salmos 107:29 Cambió la tempestad en calma y las olas del mar callaron.
Mateo 8:26 Y El les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados, hombres de poca fe? Entonces se levantó, reprendió a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma.
Marcos 4:38 El estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; entonces le despertaron y le dijeron: Maestro, ¿no te importa que perezcamos?
Lucas 4:35 Jesús entonces lo reprendió, diciendo: ¡Cállate y sal de él! Y después que el demonio lo derribó en medio de ellos, salió de él sin hacerle ningún daño.
Lucas 8:24 Y llegándose a El, le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y El, levantándose, reprendió al viento y a las olas embravecidas, y cesaron y sobrevino la calma.