No hay sino escarnecedores conmigo, Y mis ojos ven su provocación.Reina Valera (1909)
No hay conmigo sino escarnecedores, En cuya acrimonia se detienen mis ojos.Sagradas Escrituras (1569)
Ya no hay conmigo sino escarnecedores, en cuyas amarguras se detienen mis ojos. Moderno Español
No hay conmigo sino burladores, y mis ojos contemplan su hostilidad.