Salmos 36:1
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
La transgresión habla al impío dentro de su corazón; no hay temor de Dios delante de sus ojos.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Para el director del coro. Salmo de David, siervo del SEÑOR. La transgresión habla al impío dentro de su corazón; No hay temor de Dios delante de sus ojos.

Reina Valera Gómez (© 2010)
«Al Músico principal: Salmo de David, siervo del Señor» La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.

Reina Valera (1909)
Al Músico principal: Salmo de David, siervo del Señor. LA iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.

Sagradas Escrituras (1569)
Al Vencedor: del siervo del SEÑOR, de David. La rebelión del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.

תהילים 36:1 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
לַמְנַצֵּחַ ׀ לְעֶבֶד־יְהוָה לְדָוִד׃ נְאֻם־פֶּשַׁע לָרָשָׁע בְּקֶרֶב לִבִּי אֵין־פַּחַד אֱלֹהִים לְנֶגֶד עֵינָיו׃

Psalm 36:1 New American Standard Bible (© 1995)
For the choir director. A Psalm of David the servant of the LORD. Transgression speaks to the ungodly within his heart; There is no fear of God before his eyes.


Romanos 3:18 NO HAY TEMOR DE DIOS DELANTE DE SUS OJOS.
Deuteronomio 25:18 cómo te salió al encuentro en el camino, y atacó entre los tuyos a todos los agotados en tu retaguardia cuando tú estabas fatigado y cansado; y él no temió a Dios.
Salmos 1:1 ¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores,
Salmos 10:4 El impío, en la altivez de su rostro, no busca a Dios . Todo su pensamiento es: No hay Dios.
Salmos 54:3 Porque extraños se han levantado contra mí, y hombres violentos buscan mi vida; no han puesto a Dios delante de sí. Selah
Salmos 55:19 Dios oirá y les responderá, El, que reina desde la antigüedad, Selah porque no hay cambio en ellos ni temen a Dios.
Jeremías 2:19 Te castigará tu propia maldad, y tus apostasías te condenarán. Reconoce, pues, y ve que es malo y amargo el dejar al SEÑOR tu Dios, y no tener temor de mí--declara el Señor, DIOS de los ejércitos.
Jeremías 36:24 Ni el rey ni ninguno de sus siervos que oyeron todas estas palabras tuvieron temor ni rasgaron sus vestiduras.