Salmos 112:1
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
¡Aleluya! Cuán bienaventurado es el hombre que teme al SEÑOR, que mucho se deleita en sus mandamientos.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
¡Aleluya! Cuán bienaventurado es el hombre que teme al SEÑOR, Que mucho se deleita en Sus mandamientos.

Reina Valera Gómez (© 2010)
«Aleluya» Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera.

Reina Valera (1909)
Aleluya. BIENAVENTURADO el hombre que teme á Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.

Sagradas Escrituras (1569)
Alelu-JAH. Alef Bienaventurado el varón que teme al SEÑOR, Bet y en sus mandamientos se deleita en gran manera.

תהילים 112:1 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
הַלְלוּ יָהּ ׀ אַשְׁרֵי־אִישׁ יָרֵא אֶת־יְהוָה בְּמִצְוֹתָיו חָפֵץ מְאֹד׃

Psalm 112:1 New American Standard Bible (© 1995)
Praise the LORD! How blessed is the man who fears the LORD, Who greatly delights in His commandments.


Salmos 1:2 sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, y en su ley medita de día y de noche!
Salmos 115:13 El bendecirá a los que temen al SEÑOR, tanto a pequeños como a grandes.
Salmos 119:14 Me he gozado en el camino de tus testimonios, más que en todas las riquezas.
Salmos 119:16 Me deleitaré en tus estatutos, y no olvidaré tu palabra.
Salmos 119:35 Hazme andar por la senda de tus mandamientos, porque en ella me deleito.
Salmos 128:1 Bienaventurado todo aquel que teme al SEÑOR, que anda en sus caminos.
Proverbios 31:30 Engañosa es la gracia y vana la belleza, pero la mujer que teme al SEÑOR, ésa será alabada.
Isaías 33:6 El será la seguridad de tus tiempos, abundancia de salvación, sabiduría y conocimiento; el temor del SEÑOR es tu tesoro.
Isaías 56:2 Cuán bienaventurado es el hombre que hace esto, y el hijo del hombre que a ello se aferra; que guarda el día de reposo sin profanarlo, y guarda su mano de hacer mal alguno.
Hageo 1:12 Y Zorobabel, hijo de Salatiel, el sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac, y todo el remanente del pueblo, obedecieron la voz del SEÑOR su Dios y las palabras del profeta Hageo, como el SEÑOR su Dios le había mandado. Y temió el pueblo delante del SEÑOR.