|
|  | 
Salmos 1:2 sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, y en su ley medita de día y de noche! Salmos 19:8 Los preceptos del SEÑOR son rectos, que alegran el corazón; el mandamiento del SEÑOR es puro, que alumbra los ojos. Salmos 112:1 ¡Aleluya! Cuán bienaventurado es el hombre que teme al SEÑOR, que mucho se deleita en sus mandamientos. Salmos 119:111 Tus testimonios he tomado como herencia para siempre, porque son el gozo de mi corazón. Salmos 119:162 Me regocijo en tu palabra, como quien halla un gran botín.
|
| |
|