Isaías 2:22
<< Isaías 2:22 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Dejad de considerar al hombre, cuyo soplo de vida está en su nariz; pues ¿en qué ha de ser él estimado?

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Dejen de considerar al hombre, cuyo soplo de vida está en su nariz. Pues ¿en qué ha de ser él estimado?

Reina Valera (1909)
Dejaos del hombre, cuyo hálito está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?

Sagradas Escrituras (1569)
Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?

ישעה 2:22 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
חִדְלוּ לָכֶם מִן־הָאָדָם אֲשֶׁר נְשָׁמָה בְּאַפֹּו כִּי־בַמֶּה נֶחְשָׁב הוּא׃ פ

Isaiah 2:22 New American Standard Bible (© 1995)
Stop regarding man, whose breath of life is in his nostrils; For why should he be esteemed?


Santiago 4:14 Sin embargo, no sabéis cómo será vuestra vida mañana. Sólo sois un vapor que aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece.
Salmos 8:4 digo: ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, y el hijo del hombre para que lo cuides?
Salmos 144:3 Oh SEÑOR, ¿qué es el hombre para que tú lo tengas en cuenta, o el hijo del hombre para que pienses en él?
Salmos 144:4 El hombre es semejante a un soplo; sus días son como una sombra que pasa.
Salmos 146:3 No confiéis en príncipes, ni en hijo de hombre en quien no hay salvación.
Isaías 40:15 He aquí, las naciones son como gota en un cubo, y son estimadas como grano de polvo en la balanza; he aquí, El levanta las islas como al polvo fino.
Isaías 40:17 Todas las naciones ante El son como nada, menos que nada e insignificantes son consideradas por El.
Isaías 51:12 Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú que temes al hombre mortal, y al hijo del hombre que como hierba es tratado?
Jeremías 17:5 Así dice el SEÑOR: Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza, y del SEÑOR se aparta su corazón.
Malaquías 3:15 ``Por eso ahora llamamos bienaventurados a los soberbios. No sólo prosperan los que hacen el mal, sino que también ponen a prueba a Dios y escapan impunes.