|
|  | 
Salmos 3:7 ¡Levántate, SEÑOR! ¡Sálvame, Dios mío! Porque tú hieres a todos mis enemigos en la mejilla; rompes los dientes de los impíos. Salmos 17:13 Levántate, SEÑOR, sal a su encuentro, derríbalo; con tu espada libra mi alma del impío, Salmos 31:16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; sálvame en tu misericordia. Salmos 44:26 ¡Levántate! Sé nuestra ayuda, y redímenos por amor de tu misericordia. Salmos 90:13 Vuelve, SEÑOR; ¿hasta cuándo? y compadécete de tus siervos.
|
| |
|