Salmos 36:6
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Tu justicia es como los montes de Dios; tus juicios son como profundo abismo. Tú preservas, oh SEÑOR, al hombre y al animal.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Tu justicia es como los montes de Dios; Tus juicios son como profundo abismo. Tú preservas, oh SEÑOR, al hombre y al animal.

Reina Valera (1909)
Tu justicia como los montes de Dios, Tus juicios abismo grande: Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.

Sagradas Escrituras (1569)
Tu justicia como los montes de Dios, tus juicios abismo grande: Oh SEÑOR, al hombre y al animal conservas.

תהילים 36:6 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
צִדְקָתְךָ ׀ כְּהַרְרֵי־אֵל מִשְׁפָּטֶךָ תְּהֹום רַבָּה אָדָם־וּבְהֵמָה תֹושִׁיעַ יְהוָה׃

Psalm 36:6 New American Standard Bible (© 1995)
Your righteousness is like the mountains of God; Your judgments are like a great deep. O LORD, You preserve man and beast.


Romanos 11:33 ¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!
Nehemías 9:6 Sólo tú eres el SEÑOR. Tú hiciste los cielos, los cielos de los cielos con todo su ejército, la tierra y todo lo que en ella hay, los mares y todo lo que en ellos hay. Tú das vida a todos ellos y el ejército de los cielos se postra ante ti.
Job 7:20 ¿He pecado? ¿Qué te he hecho a ti, oh guardián de los hombres? ¿Por qué has hecho de mí tu blanco, de modo que soy una carga para mí mismo?
Job 11:8 Altos son como los cielos; ¿qué harás tú? Más profundos son que el Seol; ¿qué puedes tú saber?
Salmos 68:15 Monte de Dios es el monte de Basán; monte de muchos picos es el monte de Basán.
Salmos 71:19 Porque tu justicia, oh Dios, alcanza hasta los cielos, tú que has hecho grandes cosas; oh Dios, ¿quién como tú?
Salmos 77:19 En el mar estaba tu camino, y tus sendas en las aguas inmensas, y no se conocieron tus huellas.
Salmos 92:5 ¡Qué grandes son tus obras, oh SEÑOR, cuán profundos tus pensamientos!
Salmos 104:14 El hace brotar la hierba para el ganado, y las plantas para el servicio del hombre, para que él saque alimento de la tierra,
Salmos 104:15 y vino que alegra el corazón del hombre, para que haga brillar con aceite su rostro, y alimento que fortalece el corazón del hombre.
Salmos 145:16 Abres tu mano, y sacias el deseo de todo ser viviente.
Jonás 4:11 ¿y no he de apiadarme yo de Nínive, la gran ciudad, en la que hay más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir entre su derecha y su izquierda, y también muchos animales?