|
|  | 
Salmos 13:4 no sea que mi enemigo diga: Lo he vencido; y mis adversarios se regocijen cuando yo sea sacudido. Salmos 25:20 Guarda mi alma y líbrame; no sea yo avergonzado, porque en ti me refugio. Salmos 30:1 Te ensalzaré, oh SEÑOR, porque me has elevado, y no has permitido que mis enemigos se rían de mí. Salmos 31:1 En ti, oh SEÑOR, me refugio; jamás sea yo avergonzado; líbrame en tu justicia. Salmos 31:17 Oh SEÑOR, no sea yo avergonzado, porque a ti clamo; sean avergonzados los impíos; que desciendan en silencio al Seol. Salmos 41:11 Por esto sé que conmigo te complaces, porque mi enemigo no canta victoria sobre mí. Salmos 55:23 Pero tú, oh Dios, los harás caer al pozo de la destrucción; los hombres sanguinarios y engañadores no vivirán la mitad de sus días; mas yo en ti confiaré. Salmos 71:1 En ti, oh SEÑOR, me refugio; jamás sea yo avergonzado. Salmos 86:2 Guarda mi alma, pues soy piadoso; tú eres mi Dios; salva a tu siervo que en ti confía. Salmos 91:2 Diré yo al SEÑOR: Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío. Salmos 119:116 Sostenme conforme a tu promesa, para que viva, y no dejes que me avergüence de mi esperanza. Salmos 143:8 Por la mañana hazme oír tu misericordia, porque en ti confío; enséñame el camino por el que debo andar, pues a ti elevo mi alma.
|
| |
|