|
|  | 
Salmos 119:43 No quites jamás de mi boca la palabra de verdad, porque yo espero en tus ordenanzas. Salmos 119:48 Levantaré mis manos a tus mandamientos, los cuales amo, y meditaré en tus estatutos. Salmos 119:50 Este es mi consuelo en la aflicción: que tu palabra me ha vivificado.
|
| |
|