|
|  | 
Salmos 28:1 A ti clamo, oh SEÑOR; roca mía, no seas sordo para conmigo, no sea que si guardas silencio hacia mí, venga a ser semejante a los que descienden a la fosa. Salmos 35:25 Que no digan en su corazón: ¡Ajá, lo que queríamos! Que no digan: ¡Lo hemos devorado! Salmos 124:3 vivos nos hubieran tragado entonces cuando su ira se encendió contra nosotros; Proverbios 1:13 hallaremos toda clase de preciadas riquezas, llenaremos nuestras casas de botín;
|
| |
|