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Números 22:6 Ven ahora, te ruego, y maldíceme a este pueblo porque es demasiado poderoso para mí; quizá pueda derrotarlos y echarlos de la tierra. Porque yo sé que a quien tú bendices es bendecido, y a quien tú maldices es maldecido. Números 22:12 Y Dios dijo a Balaam: No vayas con ellos; no maldecirás al pueblo, porque es bendito. Números 23:7 Y comenzó su profecía, y dijo: Desde Aram me ha traído Balac, rey de Moab, desde los montes del oriente: ``Ven, y maldíceme a Jacob; ven, y condena a Israel. Proverbios 26:2 Como el gorrión en su vagar y la golondrina en su vuelo así la maldición no viene sin causa.
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