| La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Tributad al SEÑOR la gloria debida a su nombre; traed ofrenda, y venid delante de El; adorad al SEÑOR en la majestad de la santidad.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Tributen al SEÑOR la gloria debida a Su nombre; Traigan ofrenda, y vengan delante de El; Adoren al SEÑOR en la majestad de la santidad. Reina Valera (1909) Tributad á Jehová la gloria debida á su nombre: Traed ofrenda, y venid delante de él; Postraos delante de Jehová en la hermosura de su santidad. Sagradas Escrituras (1569) Atribuid al SEÑOR la gloria de su nombre; traed presente, y venid delante de él; postraos delante del SEÑOR en la hermosura de su santidad.
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1 Samuel 6:5 Haréis, pues, semejanzas de vuestros tumores, y semejanzas de vuestros ratones que asolan la tierra, y daréis gloria al Dios de Israel; quizá El aliviará su mano de sobre vosotros, de sobre vuestros dioses y de sobre vuestra tierra. 1 Crónicas 16:28 Tributad al SEÑOR, oh familias de los pueblos, tributad al SEÑOR gloria y poder. 1 Crónicas 16:30 Temblad ante su presencia, toda la tierra; ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible. 2 Crónicas 20:21 Y habiendo consultado con el pueblo, designó a algunos que cantaran al SEÑOR y a algunos que le alabaran en vestiduras santas, conforme salían delante del ejército y que dijeran: Dad gracias al SEÑOR, porque para siempre es su misericordia. Salmos 29:1 Tributad al SEÑOR, oh hijos de los poderosos, tributad al SEÑOR gloria y poder. Salmos 29:2 Tributad al SEÑOR la gloria debida a su nombre; adorad al SEÑOR en la majestad de la santidad. Salmos 96:7 Tributad al SEÑOR, oh familias de los pueblos, tributad al SEÑOR gloria y poder. Salmos 96:9 Adorad al SEÑOR en vestiduras santas; temblad ante su presencia, toda la tierra. Salmos 110:3 Tu pueblo se ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder; en el esplendor de la santidad, desde el seno de la aurora; tu juventud es para ti como el rocío. Isaías 52:1 Despierta, despierta, vístete de tu poder, oh Sion; vístete de tus ropajes hermosos, oh Jerusalén, ciudad santa. Porque el incircunciso y el inmundo no volverán a entrar en ti.
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