La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, Santo, Santo, es el SEÑOR de los ejércitos, llena está toda la tierra de su gloria. La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Y el uno al otro daba voces, diciendo: "Santo, Santo, Santo, es el SEÑOR de los ejércitos, Llena está toda la tierra de Su gloria." Reina Valera (1909) Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos: toda la tierra está llena de su gloria. Sagradas Escrituras (1569) Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, Santo, Santo, el SEÑOR de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.
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Apocalipsis 4:8 Y los cuatro seres vivientes, cada uno de ellos con seis alas, estaban llenos de ojos alrededor y por dentro, y día y noche no cesaban de decir: SANTO, SANTO, SANTO, es EL SEÑOR DIOS, EL TODOPODEROSO, el que era, el que es y el que ha de venir. Éxodo 15:11 ¿Quién como tú entre los dioses, oh SEÑOR? ¿Quién como tú, majestuoso en santidad, temible en las alabanzas, haciendo maravillas? Números 14:21 pero ciertamente, vivo yo, que toda la tierra será llena de la gloria del SEÑOR; Salmos 72:19 Bendito sea su glorioso nombre para siempre, sea llena de su gloria toda la tierra. Amén y amén. Salmos 90:16 Manifiéstese tu obra a tus siervos, y tu majestad a sus hijos, Salmos 97:6 Los cielos proclaman su justicia, y todos los pueblos han visto su gloria. Salmos 99:3 Alaben tu nombre grande y temible; El es santo. Isaías 40:5 Entonces será revelada la gloria del SEÑOR, y toda carne a una la verá, pues la boca del SEÑOR ha hablado. Isaías 54:5 Porque tu esposo es tu Hacedor, el SEÑOR de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor es el Santo de Israel, que se llama Dios de toda la tierra. Ezequiel 43:2 y he aquí, la gloria del Dios de Israel venía de la parte del oriente. Su voz era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía de su gloria. Ezequiel 44:4 Luego me llevó por el camino de la puerta del norte al frente del templo; miré, y he aquí, la gloria del SEÑOR llenaba la casa del SEÑOR, y me postré sobre mi rostro.
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