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Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios. Salmos 24:4 El de manos limpias y corazón puro; el que no ha alzado su alma a la falsedad, ni jurado con engaño. Salmos 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. Salmos 72:20 Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí. Salmos 86:5 Pues tú, Señor, eres bueno y perdonador, abundante en misericordia para con todos los que te invocan.
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