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Deuteronomio 33:29 Dichoso tú, Israel. ¿Quién como tú, pueblo salvado por el SEÑOR? El es escudo de tu ayuda, y espada de tu gloria. Tus enemigos simularán someterse ante ti, y tú hollarás sus lugares altos. Salmos 18:2 El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable. Salmos 18:35 Tú me has dado también el escudo de tu salvación; tu diestra me sostiene, y tu benevolencia me engrandece. Salmos 62:1 En Dios solamente espera en silencio mi alma; de El viene mi salvación. Salmos 115:9 Oh Israel, confía en el SEÑOR; El es tu ayuda y tu escudo. Salmos 130:5 Espero en el SEÑOR; en El espera mi alma, y en su palabra tengo mi esperanza. Salmos 130:6 Mi alma espera al Señor más que los centinelas a la mañana; sí, más que los centinelas a la mañana. Isaías 8:17 Aguardaré al SEÑOR que esconde su rostro de la casa de Jacob; sí, a El esperaré.
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