| La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Porque mis ojos miran hacia ti, oh DIOS, Señor; en ti me refugio, no me desampares.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Porque mis ojos miran hacia Ti, oh DIOS, Señor; En Ti me refugio, no me desampares. Reina Valera (1909) Por tanto á ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos: En ti he confiado, no desampares mi alma. Sagradas Escrituras (1569) Por tanto a ti, oh DIOS el Señor, miran mis ojos; en ti he confiado, no desampares mi alma.
|  | 
Salmos 2:12 Honrad al Hijo para que no se enoje y perezcáis en el camino, pues puede inflamarse de repente su ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que en El se refugian! Salmos 11:1 En el SEÑOR me refugio; ¿cómo decís a mi alma: Huye cual ave al monte? Salmos 25:15 De continuo están mis ojos hacia el SEÑOR, porque El sacará mis pies de la red. Salmos 27:9 No escondas tu rostro de mí; no rechaces con ira a tu siervo; tú has sido mi ayuda. No me abandones ni me desampares, oh Dios de mi salvación. Salmos 123:1 A ti levanto mis ojos, ¡oh tú que reinas en los cielos! Salmos 123:2 He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de su señor, como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran al SEÑOR nuestro Dios hasta que se apiade de nosotros.
|
| |
|