Jeremías 15:16
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Cuando se presentaban tus palabras, yo las comía; tus palabras eran para mí el gozo y la alegría de mi corazón, porque se me llamaba por tu nombre, oh SEÑOR, Dios de los ejércitos.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Cuando se presentaban Tus palabras, yo las comía; Tus palabras eran para mí el gozo y la alegría de mi corazón, Porque se me llamaba por Tu nombre, Oh SEÑOR, Dios de los ejércitos.

Reina Valera (1909)
Halláronse tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fué por gozo y por alegría de mi corazón: porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.

Sagradas Escrituras (1569)
Se hallaron tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se llamó sobre mí, oh SEÑOR Dios de los ejércitos.

ירמיה 15:16 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
נִמְצְאוּ דְבָרֶיךָ וָאֹכְלֵם וַיְהִי [דְבָרֶיךָ כ] (דְבָרְךָ ק) לִי לְשָׂשֹׂון וּלְשִׂמְחַת לְבָבִי כִּי־נִקְרָא שִׁמְךָ עָלַי יְהוָה אֱלֹהֵי צְבָאֹות׃ ס

Jeremiah 15:16 New American Standard Bible (© 1995)
Your words were found and I ate them, And Your words became for me a joy and the delight of my heart; For I have been called by Your name, O LORD God of hosts.


Apocalipsis 10:9 Entonces fui al ángel y le dije que me diera el librito. Y él me dijo: Tóma lo y devóralo; te amargará las entrañas, pero en tu boca será dulce como la miel.
Job 23:12 Del mandamiento de sus labios no me he apartado, he atesorado las palabras de su boca más que mi comida.
Salmos 119:103 ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!, más que la miel a mi boca.
Jeremías 14:9 ¿Por qué has de ser como hombre desalentado, como guerrero incapaz de salvar? Sin embargo tú estás en medio nuestro, oh SEÑOR, y por tu nombre somos llamados; ¡no nos abandones!
Ezequiel 2:8 Y tú, hijo de hombre, escucha lo que te hablo; no seas rebelde como esa casa rebelde. Abre tu boca y come lo que te doy.
Ezequiel 3:3 Entonces me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu estómago y llena tu cuerpo de este rollo que te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como la miel.
Miqueas 2:7 ¿No se dice, oh casa de Jacob: ``Es impaciente el Espíritu del SEÑOR? ¿Son éstas sus obras? ¿No hacen bien mis palabras al que camina rectamente?