De la misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.Reina Valera (1909)
De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, no conviene que estas cosas sean así hechas.Sagradas Escrituras (1569)
De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, no conviene que estas cosas sean así hechas. Moderno Español
De la misma boca sale bendición y maldición. No puede ser, hermanos míos, que estas cosas sean así.