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1 Samuel 28:6 Y Saúl consultó al SEÑOR, pero el SEÑOR no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. Isaías 1:15 Y cuando extendáis vuestras manos, esconderé mis ojos de vosotros; sí, aunque multipliquéis las oraciones, no escucharé. Vuestras manos están llenas de sangre. Isaías 17:7 Aquel día el hombre tendrá en estima a su Hacedor, y sus ojos mirarán al Santo de Israel. Isaías 17:8 Y no tendrá en estima los altares, obra de sus manos, ni mirará a lo que sus dedos hicieron: las Aseras y los altares de incienso.
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