Eclesiastés 4:8
Había un hombre solo, sin sucesor, que no tenía hijo ni hermano, sin embargo, no había fin a todo su trabajo. En verdad, sus ojos no se saciaban de las riquezas, y nunca se preguntó: ¿Para quién trabajo yo y privo a mi vida del placer? También esto es vanidad y tarea penosa.
Referencia Cruzada
Proverbios 27:20
El Seol y el Abadón nunca se sacian; tampoco se sacian los ojos del hombre.

Eclesiastés 1:8
Todas las cosas son fatigosas, el hombre no puede expresar las. No se sacia el ojo de ver, ni se cansa el oído de oír.

Eclesiastés 1:13
Y apliqué mi corazón a buscar e investigar con sabiduría todo lo que se ha hecho bajo el cielo. Tarea dolorosa dada por Dios a los hijos de los hombres para ser afligidos con ella.

Eclesiastés 2:21
Cuando hay un hombre que ha trabajado con sabiduría, con conocimiento y con destreza, y da su hacienda al que no ha trabajado en ella, esto también es vanidad y un gran mal.

Eclesiastés 4:7
Entonces yo me volví y observé la vanidad bajo el sol:

Eclesiastés 4:9
Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor remuneración por su trabajo.

Eclesiastés 5:10
El que ama el dinero no se saciará de dinero, y el que ama la abundancia no se saciará de ganancias. También esto es vanidad.

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Las citas Bíblicas son tomadas de La Biblia de las Américas © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation, La Habra, Calif, //www.lockman.org. Usadas con permiso.
Eclesiastés 4:7
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