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Salmos 51:15 Abre mis labios, oh Señor, para que mi boca anuncie tu alabanza. Salmos 63:3 Porque tu misericordia es mejor que la vida, mis labios te alabarán. Salmos 94:12 Bienaventurado el hombre a quien corriges, SEÑOR, y lo instruyes en tu ley; Salmos 119:12 Bendito tú, oh SEÑOR; enséñame tus estatutos. Isaías 2:3 Vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, subamos al monte del SEÑOR, a la casa del Dios de Jacob; para que nos enseñe acerca de sus caminos, y andemos en sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del SEÑOR. Miqueas 4:2 Vendrán muchas naciones y dirán: Venid y subamos al monte del SEÑOR, a la casa del Dios de Jacob, para que El nos instruya en sus caminos, y nosotros andemos en sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del SEÑOR.
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