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1 Samuel 24:11 Y mira, padre mío, mira la orilla de tu manto en mi mano. Puesto que corté la orilla de tu manto y no te maté, reconoce y ve que no hay maldad ni rebelión en mis manos y que no he pecado contra ti, a pesar de que tú acechas mi vida para quitármela. 1 Samuel 26:18 También dijo: ¿Por qué persigue mi señor a su siervo? ¿Pues qué he hecho? ¿Qué maldad hay en mi mano? Salmos 119:23 Aunque los príncipes se sienten y hablen contra mí, tu siervo medita en tus estatutos. Salmos 119:86 Todos tus mandamientos son fieles; con mentira me han perseguido; ¡ayúdame! Salmos 119:120 Mi carne se estremece por temor a ti, y de tus juicios tengo miedo. Salmos 119:157 Muchos son mis perseguidores y mis adversarios, pero yo no me aparto de tus testimonios.
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