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Santiago 3:2 Porque todos tropezamos de muchas maneras. Si alguno no tropieza en lo que dice, es un hombre perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. Salmos 141:3 SEÑOR, pon guarda a mi boca; vigila la puerta de mis labios. Proverbios 12:13 En la transgresión de sus labios se enreda el malvado, pero el justo escapará del apuro. Proverbios 13:3 El que guarda su boca, preserva su vida; el que mucho abre sus labios, termina en ruina. Proverbios 18:21 Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.
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