Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala.Reina Valera (1909)
Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.Sagradas Escrituras (1569)
Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación, y toda obra perversa. Moderno Español
Porque donde hay celos y contiendas, allí hay desorden y toda práctica perversa.