La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Levantaos, mujeres indolentes, y oíd mi voz; hijas confiadas, prestad oído a mi palabra.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Levántense, mujeres perezosas, Y oigan mi voz. Hijas confiadas, Presten oído a mi palabra. Reina Valera (1909) Mujeres reposadas, levantaos, oid mi voz; confiadas, escuchad mi razón. Sagradas Escrituras (1569) Mujeres reposadas, levantaos; oíd mi voz; mujeres confiadas, escuchad mi razón.
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Salmos 123:4 Harta en extremo está nuestra alma del escarnio de los que están en holgura, y del desprecio de los soberbios. Isaías 3:16 Además, dijo el SEÑOR: Puesto que las hijas de Sion son orgullosas, andan con el cuello erguido y con ojos seductores, y caminan con paso menudo haciendo tintinear las ajorcas en sus pies, Isaías 28:23 Escuchad y oíd mi voz, prestad atención y oíd mis palabras. Isaías 47:8 Ahora pues, oye esto, voluptuosa, tú que moras confiadamente, que dices en tu corazón: ``Yo, y nadie más. No me quedaré viuda, ni sabré de pérdida de hijos. Jeremías 9:20 Oíd, pues, mujeres, la palabra del SEÑOR, y reciba vuestro oído la palabra de su boca; enseñad la lamentación a vuestras hijas y la endecha cada una a su vecina. Amós 6:1 ¡Ay de los que viven reposadamente en Sion, y de los que se sienten seguros en el monte de Samaria, los notables de las naciones principales, a quienes acude la casa de Israel! Sofonías 2:15 Esta es la ciudad divertida que vivía confiada, que decía en su corazón: Yo soy, y no hay otra más que yo. ¡Cómo ha sido hecha una desolación, una guarida de fieras! Todo el que pase por ella silbará y agitará su mano.
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