Éxodo 12:43
<< Éxodo 12:43 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Y el SEÑOR dijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ordenanza de la Pascua: ningún extranjero comerá de ella.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Y el SEÑOR dijo a Moisés y a Aarón: "Esta es la ordenanza de la Pascua: ningún extranjero (peregrino) comerá de ella.

Reina Valera (1909)
Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Esta es la ordenanza de la Pascua: Ningún extraño comerá de ella:

Sagradas Escrituras (1569)
Y el SEÑOR dijo a Moisés y a Aarón: Esta será la ordenanza de la Pascua: Ningún extraño comerá de ella;

שמות 12:43 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל־מֹשֶׁה וְאַהֲרֹן זֹאת חֻקַּת הַפָּסַח כָּל־בֶּן־נֵכָר לֹא־יֹאכַל בֹּו׃

Exodus 12:43 New American Standard Bible (© 1995)
The LORD said to Moses and Aaron, "This is the ordinance of the Passover: no foreigner is to eat of it;


Éxodo 12:11 ``Y de esta manera lo comeréis: ceñidos vuestros lomos, las sandalias en vuestros pies y el cayado en vuestra mano, lo comeréis apresuradamente. Es la Pascua del SEÑOR.
Éxodo 12:48 Pero si un extranjero reside con vosotros y celebra la Pascua al SEÑOR, que sea circuncidado todo varón de su casa, y entonces que se acerque para celebrarla, pues será como un nativo del país; pero ninguna persona incircuncisa comerá de ella.
Números 9:14 ``Y si un forastero reside entre vosotros y celebra la Pascua al SEÑOR, conforme al estatuto de la Pascua y conforme a su ordenanza lo hará; tendréis un solo estatuto, tanto para el forastero como para el nativo de la tierra.
1 Samuel 2:27 Entonces un hombre de Dios vino a Elí y le dijo: Así dice el SEÑOR: ``¿ No me revelé ciertamente a la casa de tu padre cuando ellos estaban en Egipto, esclavos de la casa de Faraón?
2 Crónicas 30:18 Pues una gran multitud del pueblo, es decir, muchos de Efraín y de Manasés, de Isacar y de Zabulón, no se habían purificado; no obstante, comieron la Pascua contrario a lo escrito. Empero Ezequías oró por ellos, diciendo: Que el buen SEÑOR perdone
Ezequiel 44:7 cuando introdujisteis extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne, para que estuvieran en mi santuario y profanaran mi casa; cuando les ofrecisteis mi alimento, la grosura y la sangre; invalidasteis, pues, mi pacto; esto además de todas vuestras abominaciones.