1 Juan 3:5
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Y vosotros sabéis que El se manifestó a fin de quitar los pecados, y en El no hay pecado.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Ustedes saben que Cristo se manifestó a fin de quitar los pecados, y en El no hay pecado.

Reina Valera (1909)
Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

Sagradas Escrituras (1569)
Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

ΙΩΑΝΝΟΥ Α΄ 3:5 Greek NT: Westcott/Hort with Diacritics
καὶ οἴδατε ὅτι ἐκεῖνος ἐφανερώθη, ἵνα τὰς ἁμαρτίας ἄρῃ καὶ ἁμαρτία ἐν αὐτῷ οὐκ ἐστιν.

1 John 3:5 New American Standard Bible (© 1995)
You know that He appeared in order to take away sins; and in Him there is no sin.


Juan 1:29 Al día siguiente vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
2 Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
1 Timoteo 3:16 E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, vindicado en el Espíritu, contemplado por ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.
Hebreos 9:26 De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo.
1 Pedro 1:18 sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata,
1 Juan 1:2 (pues la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó);
1 Juan 2:2 El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.
1 Juan 2:29 Si sabéis que El es justo, sabéis también que todo el que hace justicia es nacido de El.
1 Juan 3:8 El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.