|
|  | 
Salmos 49:12 Mas el hombre, en su vanagloria, no permanecerá; es como las bestias que perecen. Salmos 73:22 entonces era yo torpe y sin entendimiento; era como una bestia delante de ti. Eclesiastés 3:18 Dije además en mi corazón en cuanto a los hijos de los hombres: Ciertamente Dios los ha probado para que vean que son sólo animales. Eclesiastés 3:19 Porque la suerte de los hijos de los hombres y la suerte de los animales es la misma: como muere el uno así muere el otro. Todos tienen un mismo aliento de vida; el hombre no tiene ventaja sobre los animales, porque todo es vanidad.
|
| |
|