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Salmos 3:5 Yo me acosté y me dormí; desperté, pues el SEÑOR me sostiene. Salmos 40:5 Muchas son, SEÑOR, Dios mío, las maravillas que tú has hecho, y muchos tus designios para con nosotros; nadie hay que se compare contigo; si los anunciara, y hablara de ellos, no podrían ser enumerados.
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