Pero al rayar el alba del día siguiente Dios dispuso que un gusano atacara la planta, y ésta se secó.Reina Valera (1909)
Mas Dios preparó un gusano al venir la mañana del día siguiente, el cual hirió á la calabacera, y secóse.Sagradas Escrituras (1569)
Y el mismo Dios preparó un gusano viniendo la mañana del día siguiente, el cual hirió a la calabacera, y se secó. Moderno Español
Pero Dios dispuso también, al amanecer del día siguiente, un gusano que atacó la planta de ricino, y ésta se secó.