Joel 1:20
<< Joel 1:20 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Aun las bestias del campo braman por ti, porque se han secado los arroyos de agua, y el fuego ha devorado los pastos del desierto.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Aun las bestias del campo braman por Ti, Porque se han secado los arroyos de agua, Y el fuego ha devorado los pastos del desierto.

Reina Valera Gómez (© 2010)
Las bestias del campo braman también a ti; porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderías del desierto.

Reina Valera (1909)
Las bestias del campo bramarán también á ti; porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderías del desierto.

Sagradas Escrituras (1569)
Las bestias del campo bramarán también a ti; porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderías del desierto.

יואל 1:20 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
גַּם־בַּהֲמֹות שָׂדֶה תַּעֲרֹוג אֵלֶיךָ כִּי יָבְשׁוּ אֲפִיקֵי מָיִם וְאֵשׁ אָכְלָה נְאֹות הַמִּדְבָּר׃ פ

Joel 1:20 New American Standard Bible (© 1995)
Even the beasts of the field pant for You; For the water brooks are dried up And fire has devoured the pastures of the wilderness.


1 Reyes 17:7 Y sucedió que después de algún tiempo el arroyo se secó, porque no había caído lluvia en la tierra.
1 Reyes 18:5 Entonces Acab dijo a Abdías: Ve por la tierra a todas las fuentes de agua y a todos los valles; quizá hallaremos hierba y conservaremos con vida los caballos y los mulos, y no tendremos que matar parte del ganado.
Salmos 104:21 Rugen los leoncillos tras su presa, y buscan de Dios su comida.
Salmos 147:9 El da su alimento al ganado y a la cría de los cuervos cuando chillan.
Jeremías 14:4 El suelo está agrietado, pues no ha habido lluvia sobre la tierra; los labradores, avergonzados, se han cubierto la cabeza.
Jeremías 28:8 Los profetas que fueron antes de mí y antes de ti desde la antigüedad, profetizaron guerra, calamidad y pestilencia contra muchas tierras y contra grandes reinos.
Joel 1:18 ¡Cómo muge el ganado! Andan vagando los hatos de vacas porque no hay pasto para ellas; hasta los rebaños de ovejas sufren.