| La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Y ciertamente pediré cuenta de la sangre de vuestras vidas; de todo animal la demandaré. Y de todo hombre, del hermano de todo hombre demandaré la vida del hombre.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) "De la sangre de ustedes, de la vida de ustedes, ciertamente pediré cuenta: a cualquier animal, y a cualquier hombre, pediré cuenta; de cada hombre pediré cuenta de la vida de un ser humano. Reina Valera (1909) Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre. Sagradas Escrituras (1569) Porque ciertamente vuestra sangre que es vuestra alma, yo la demandaré; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré el alma del hombre.
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Génesis 42:22 Y Rubén les respondió, diciendo: ¿No os dije yo: ``No pequéis contra el muchacho y no me escuchasteis? Ahora hay que rendir cuentas por su sangre. Éxodo 20:13 No matarás. Éxodo 21:12 El que hiera de muerte a otro, ciertamente morirá. Éxodo 21:28 Y si un buey acornea a un hombre o a una mujer, y le causa la muerte, ciertamente el buey será apedreado y su carne no se comerá; pero el dueño del buey no será castigado. Éxodo 21:29 Sin embargo, si el buey tenía desde antes el hábito de acornear, y su dueño había sido advertido, pero no lo había encerrado, y mata a un hombre o a una mujer, el buey será apedreado, y su dueño también morirá. Jueces 9:56 Así pagó Dios a Abimelec por la maldad que había hecho a su padre al matar a sus setenta hermanos. 2 Samuel 4:11 ¿Cuánto más, cuando hombres malvados han matado a un hombre justo en su propia casa y sobre su cama, no demandaré ahora su sangre de vuestras manos, borrándoos de la tierra? 2 Crónicas 24:22 No se acordó el rey Joás de la bondad que Joiada, padre de Zacarías, le había mostrado, sino que asesinó a su hijo. Y éste al morir dijo: Que lo vea el SEÑOR y tome venganza. Salmos 9:12 Porque el que pide cuentas de la sangre derramada, se acuerda de ellos; no olvida el clamor de los afligidos.
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