| La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Dios mío, de día clamo y no respondes; y de noche, pero no hay para mí reposo.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Dios mío, de día clamo y no respondes; Y de noche, pero no hay para mí reposo. Reina Valera Gómez (© 2010) Dios mío, clamo de día, y no me escuchas; y de noche, y no hay para mí sosiego. Reina Valera (1909) Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio. Sagradas Escrituras (1569) Dios mío, clamo de día, y no oyes; y de noche, y no puedo estar en silencio.
|  | 
Salmos 42:3 Mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche, mientras me dicen todo el día: ¿Dónde está tu Dios? Salmos 88:1 Oh SEÑOR, Dios de mi salvación, de día y de noche he clamado delante de ti. Salmos 88:9 Han languidecido mis ojos a causa de la aflicción; oh SEÑOR, cada día te he invocado, he extendido mis manos hacia ti. Lamentaciones 3:8 Aun cuando clamo y pido auxilio, El cierra el paso a mi oración. Habacuc 1:2 ¿Hasta cuándo, oh SEÑOR, pediré ayuda, y no escucharás, clamaré a ti: ¡Violencia! y no salvarás?
|
| |
|