Dios mío, de día clamo y no respondes; Y de noche, pero no hay para mí reposo.Reina Valera (1909)
Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio.Sagradas Escrituras (1569)
Dios mío, clamo de día, y no oyes; y de noche, y no puedo estar en silencio. Moderno Español
Dios mío, clamo de día, y no respondes; clamo de noche, y no hay sosiego para mí.