Jeremías 32:34
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
sino que pusieron sus abominaciones en la casa que es llamada por mi nombre, profanándola.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
sino que pusieron sus abominaciones en la casa que es llamada por Mi nombre, profanándola.

Reina Valera (1909)
Antes asentaron sus abominaciones en la casa sobre la cual es invocado mi nombre, contaminándola.

Sagradas Escrituras (1569)
antes asentaron sus abominaciones en la casa sobre la cual es llamado mi nombre, contaminándola.

ירמיה 32:34 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
וַיָּשִׂימוּ שִׁקּוּצֵיהֶם בַּבַּיִת אֲשֶׁר־נִקְרָא־שְׁמִי עָלָיו לְטַמְּאֹו׃

Jeremiah 32:34 New American Standard Bible (© 1995)
"But they put their detestable things in the house which is called by My name, to defile it.


2 Reyes 21:1 Manasés tenía doce años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y cinco años en Jerusalén. El nombre de su madre era Hepsiba.
Jeremías 7:10 ¿Vendréis luego y os pondréis delante de mí en esta casa, que es llamada por mi nombre, y diréis: ``Ya estamos salvos; para luego seguir haciendo todas estas abominaciones?
Jeremías 7:30 Porque los hijos de Judá han hecho lo que es malo ante mis ojos--declara el SEÑOR--, han puesto sus abominaciones en la casa que es llamada por mi nombre, profanándola.
Jeremías 19:4 `Porque me han abandonado, han hecho extraño este lugar y han ofrecido sacrificios en él a otros dioses, que ni ellos, ni sus padres, ni los reyes de Judá habían conocido, y han llenado este lugar de sangre de inocentes,
Jeremías 34:15 `Aunque recientemente os habíais arrepentido y habíais hecho lo que es recto ante mis ojos, cada uno proclamando libertad a su prójimo, habiendo hecho un pacto delante de mí en la casa que es llamada por mi nombre,
Jeremías 44:4 ``Con todo, os envié a todos mis siervos los profetas repetidas veces, diciendo: `No hagáis ahora esta cosa abominable que yo aborrezco.'
Ezequiel 8:5 Y El me dijo: Hijo de hombre, levanta ahora tus ojos hacia el norte. Y levanté mis ojos hacia el norte, y he aquí, al norte de la puerta del altar, estaba el ídolo de los celos a la entrada.