Apocalipsis 1:7
HE AQUI, VIENE CON LAS NUBES y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por El; sí. Amén.
1:4-8 No puede haber verdadera paz, donde no hay verdadera gracia; y donde la gracia va delante, la paz seguirá. Esta bendición está en el nombre de Dios, de la Santísima Trinidad, es un acto de adoración. El Padre es llamado primero; se le describe como el Jehová que es y que era y que ha de venir, eterno, inmutable. El Espíritu Santo es llamado los siete Espíritus, el Espíritu de Dios perfecto, en el que exista una diversidad de dones y operaciones. El Señor Jesucristo fue desde la eternidad, un Testigo de todos los consejos de Dios. Él es el Primogénito de entre los muertos, que por su propio poder levantar a su pueblo. Él es el Príncipe de los reyes de la tierra; por él sus consejos son anuladas, ya él deben rendir cuentas. Sin deja una mancha de la culpa y de la contaminación sobre el alma. Nada puede traer a esta mancha, sino la sangre de Cristo; y Cristo ha derramado su propia sangre para satisfacer la justicia divina, y el perdón de compra y la pureza de su pueblo. Cristo ha hecho creyentes reyes y sacerdotes para Dios, su Padre. Como tales, vencen al mundo, mortifican pecado, gobiernan sus propios espíritus, resistir a Satanás, prevalecer con Dios en la oración, y de juzgar al mundo. Él los ha hecho sacerdotes, les ha dado acceso a Dios, les ha permitido ofrecer sacrificios espirituales y aceptables, y por estos favores que están obligados a atribuirle a él el dominio y la gloria por los siglos. Él juzgará al mundo. Se llama la atención a ese gran día en que todos verán la sabiduría y la felicidad de los amigos de Cristo, y la locura y la miseria de sus enemigos. Pensemos frecuentemente en la segunda venida de Cristo. Él vendrá, al terror de aquellas que hieren y crucifican él por apostasía: vendrá, ante el asombro de todo el mundo de los impíos. Él es el principio y el fin; todas las cosas son de él y para él; él es el Todopoderoso; la misma eterna y sin cambios Uno. Y si nos sería contado con los santos en la gloria eterna, debemos ahora dispuestos someterse a él le recibieron, y honrarlo como un salvador, que creemos que va a llegar a ser nuestro Juez. ¡Ay, que no debe haber muchos, que desearían nunca a morir, y que no debe ser un día de juicio!

Apocalipsis 1 Comentario de Matthew Henry, traducido del Inglés

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Las citas Bíblicas son tomadas de La Biblia de las Américas © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation, La Habra, Calif, //www.lockman.org. Usadas con permiso.
Apocalipsis 1:6
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